En los últimos cuatro años, desde 2021, el IESS ha pagado a sus prestadores externos la suma de USD 2.481 millones por los servicios de salud que han dado a los afiliados, pensionistas y jubilados hasta julio de 2023, fecha de las últimas auditorías realizadas por la entidad.
La mitad de este presupuesto, USD 1.281 millones, lo concentran 35 hospitales privados, clínicas o dispensarios a escala nacional. Esto se desprende de las estadísticas del mismo IESS detalladas año por año y en las cuales los nombres de los prestadores con mayores montos de facturación se repiten, en ocasiones, con valores superiores en cada periodo.
El listado lo encabeza el sistema hospitalario de la Junta de Beneficencia, compuesto por sus cuatro hospitales: Luis Vernaza, de la Mujer, pediátrico Roberto Gilbert y el Instituto de Neurociencias, donde se realizan cirugías, incluso trasplantes de alta complejidad.
Desde 2021, el IESS le pagó a toda la red de la Junta USD 109 millones por las derivaciones de pacientes que -debido a la falta de camas, médicos, insumos o medicinas- no podía atender en sus unidades médicas internas.
En 2021 le canceló USD 39,4 millones, al año siguiente USD 45,8 millones y por los servicios de 2023 (hasta julio auditado) le pagó USD 23,8 millones.
A Solca (Sociedad de Lucha Contra el Cáncer) en Guayaquil, segunda en la lista de prestadores externos con mayor facturación nacional, el IESS le ha desembolsado USD 101 millones desde 2021 por los tratamientos a pacientes con enfermedades catastróficas que no hallaron cupo en los propios hospitales del IESS.
En 2021, las planillas fueron de USD 37,8 millones, en 2022 de USD 53,9 millones y el año pasado USD 9,3 millones. El director de Solca, José Jouvín, confirma que, efectivamente, el monto pagado por el IESS asciende a USD 101 millones, pero no da cifras de lo que aún le adeuda la Seguridad Social.
“No se puede establecer el saldo de la deuda porque para nosotros las cuentas por cobrar se generan cuando facturamos y para el IESS cuando nos auditan”, explicó Jouvín, al precisar que el último pago que les hizo el IESS fue en noviembre y que le han prometido abonar otra cantidad este mes.
Por esta razón, la atención a los afiliados fluye con normalidad. El 40% de los pacientes que recibe Solca Guayaquil, unos 1.500 mensuales, corresponde al IESS. Solca es uno solo, recalca Jouvín, pero en las cuentas del IESS se manejan de manera independiente los siete núcleos provinciales de Solca.
Quizás a eso se deban, cree el director, las dificultades que enfrentó Solca Cuenca para cobrarle al IESS planillas atrasadas por USD 7 millones desde 2016 por tratamientos oncológicos.
“Posiblemente las auditorías que hizo el IESS a Solca Cuenca no le permitieron pagar, porque si no coinciden o el IESS no está de acuerdo con las facturas, no pagan”, comenta el directivo.